Un hombre acusado de abusar sexualmente durante dos décadas de su hijastra con la que tuvo 10 hijos fue condenado el jueves a 13 años de prisión, en Santiago del Estero.

Héctor Virgilio Villalba, un jornalero de Concháyoj, en el departamento Sarmiento, fue condenado seis meses después de iniciarse el juicio, por «abuso sexual con acceso carnal agravado por la guarda y delito continuado».

Los camaristas Élida Suárez de Bravo y Alfredo Pérez Gallardo votaron para que se condene al conocido en la zona como el «monstruo de Concháyoj» a 13 años, y la vocal María Eugenia Carabajal juzgó que le cabrían 14 años de cárcel.

Así cerró la Justicia una macabra historia iniciada en los 90. Villalba era pareja de la madre de la denunciante, y ella expuso que desde los 11 años la llevaba a los obrajes para cocinarle y lavarle la ropa mientras él trabajaba de hachero.

Villalba empezó a abusar de la hijastra desde ese momento. «Me has arruinado la vida, he sido tu esclava sexual», expresó la víctima en el último careo. «A los 14 tuve mi primer hijo; me golpeaba con un látigo y obligaba a parir en casa; cuando nacían, los anotaba y daba su apellido. Se me murieron dos chiquitos y por orden suya los enterré cerca de casa. Hoy, cuatro de mis hijos están conmigo y los otros andan trabajando lejos. En el monte, esto es más normal de lo que ustedes creen», declaró la víctima ante los jueces.

La mujer aprovechó que un hijo enfermó para huir del hospital y denunciarlo, publicó el diario El Liberal en su página web, y la jueza Rosa Falco detuvo a Villalba en 2013.

Villalba ahora purgará al menos ocho años y medio para recién estar habilitado a pedir salidas transitorias, si se las conceden.