La joven de 18 años volvió a convocar a la marcha que tendrá lugar el martes a las 18 frente al Congreso Nacional.

El domingo 19 de enero, Fernando Báez Sosa y su novia, Julieta Rossi, celebrarían su décimo mes como novios en Villa Gesell. En la madrugada del sábado, el joven de 18 años fue asesinado por una patota de rugbiers que lo atacó a la salida del boliche Le Brique. El primer Día de los Enamorados tras el crimen, la visita al cementerio de la Chacarita y la promesa de Julieta a Fernando: «Voy a cuidar siempre de los tuyos».

Cerca de las tres de la tarde, la joven llegó como casi todos los días al cementerio en el que está el cuerpo de Fernando. «Es horrible tener que venir a ver a tu novio el Día de los Enamorados atrás de un mármol, es horrible», respondió a los medios apostados en la puerta del lugar.

«Estoy acompañada. Mis amigos y mi familia siempre me acompañan», destacó, al tiempo que se refirió a la decisión del juez de dictar la prisión preventiva para ocho de los diez imputados por el crimen de Villa Gesell: «Está bien. No me causa felicidad, nada me causa felicidad. Pero saber que van a estar adentro todo este tiempo es un poco más reconfortante. Creo, no sé».

Tras el crimen, fue Julieta quien dio visibilidad desde Instagram a cada marcha en honor a Fernando. Empapeló barrios y ciudades con afiches pidiendo Justicia por su novio. Sigue de cerca la causa. En efecto, estudiaba abogacía junto a Fernando en la Universidad de Buenos Aires.

«Sigo la causa todo el tiempo», ratificó. Consultada por la liberación de Juan Pedro Guarino y Alejo Milanesi, la joven sostuvo: «Hablé el primer día con la fiscal y me prometió que iba a hacer todo lo posible para que se hiciera justicia. Si cree que tienen que estar afuera, confío en eso».

Julieta visita casi todos los días la tumba de Fernando. «Siempre le prometí que iba a cuidar a todas las personas que él quería. No sé si todavía lo estoy haciendo bien, estoy primero conmigo; capaz».

Días atrás, la novia de Fernando dio su primera entrevista a un medio gráfico, el portal Infobae. La joven abrió las puertas de la casa de Caballito en la que vive con sus padres, pero pidió hablar en el living porque su cuarto era un «caos». «Quedó como cuando lo dejé para irme a Gesell». A continuación, las declaraciones más fuertes de Julieta.